Skip to main content

Las viñas viejas, de 60 años, dan una calidad de uva extraordinaria

Pilar García-Granero, Enóloga de Bodegas Pinuaga

La navarra Pilar García Granero es una de esas personas enamorada de su profesión. Para ella las viñas viejas dan una calidad de uva extraordinaria. Profesora del Master de Sumillería en el Basque Culinary Center, vive en Pamplona pero esto no le impide que amar la tierra y las viñas viejas de Corral de Almaguer hasta tal punto que vaya y venga con asiduidad para dirigir los vinos de la bodega. Ella diseña, junto a Esther Pinuaga, el portafolio de los vinos de la bodega y firma uno de sus vinos más deseados, el Pinuaga Rose.

“Mi familia no tenía nada que ver con la agricultura. Se dedicaban en Pamplona al mundo del Derecho y sin embargo, yo tenía la corazonada de que el mundo del vino era mi mundo”, explica. Tal vez sería porque su abuela paterna, medio andaluza medio alemana, le hablaba constantemente de los vinos de Málaga. “Algo se me tuvo que quedar porque cuando terminé mis estudios de  Ingeniero Técnico Agrícola tenía claro que quería ir a Burdeos”. Andaba aún el año 86 y España ni si quiera formaba parte de la Unión Europea. “En aquella época todo esto era una odisea pero yo estaba segura. Era una idea romántica que tenía en la cabeza. Y no he podido ser más feliz en mi vida. No creo que exista una profesión más bonita que esta”.

Esta misma pasión fue la que la llevó hasta el proyecto ecológico de Bodegas Pinuaga en el corazón de Toledo. “Cuando vine a Corral de Almaguer y vi esas viñas viejas, de 60 años, rodeadas por esas encinas… a una buena altura, ya que a pesar de que estamos en una zona del centro de España estamos a 800 metros… Todo esto hace que la uva tenga unas características super interesantes y una calidad extraordinaria. Me enamoró. Me lié la manta a la cabeza y dije sí, quiero”.

En la actualidad, Pilar es la mente que  junto con  Esther Pinuaga, diseña el ADN de los vinos de Bodegas Pinuaga. “Procuro estar cada dos meses, cato los vinos y claro, estoy en vendimia. Es muy importante ver cómo está la uva, la calidad, y decidir el momento justo de la vendimia”. Pero también toma parte en decisiones técnicas que tienen que ver con la finalidad de cada parcela, la temperatura a fermentar, los remontados que se van a dar, cuánto tiempo se dejan los hollejos con el mosto que está fermentando o cómo van a ensamblar los depósitos y las diferentes fincas…”Esther y yo sabemos que nuestros viñedos son capaces de producir grandes vinos y entre las dos elaboramos vinos que reflejan la personalidad de cada parcela, sin olvidarnos de los estilos de vinos que hoy en día demanda el consumidor”.

El proyecto estrella: El vino rosado de Pinuaga

Pinuaga RoseUno de sus proyectos estrella fue la incorporación del Pinuaga Rosé, el vino rosado de Pinuaga, que nació justo el mismo año que entró Pilar en Bodegas Pinuaga en 2016. “Para una navarra un rosado es vital. Buscábamos hacer un rosado que tuviera más cuerpo, más volumen en boca y más posibilidades de envejecer. En definitiva, un rosado más sofisticado”, explica.

Y cuando le preguntamos qué es lo que más le gusta de trabajar en Bodegas Pinuaga, insiste en la capacidad de innovación y de adaptación de Esther Pinuaga. “En cuanto tengo una idea Esther se pone inmediatamente a pensar cómo poder unirla al proyecto. En otras bodegas las novedades les pueden asustar pero en el caso de Pinuaga es todo lo contrario. Nosotras nos retro alimentamos”.

El resultado fue un vino rosado elaborado con el sistema de sangrado, “macerando las uvas con las pieles para después, extraerles el color, los aromas y posteriormente fermentar el mosto virgen, sin las pieles”, señala la enóloga.  Fue así como salieron al mercado con un rosado que era todo lo contrario a lo que estaba de moda. Un vino rosado con un color intenso. “Esther supo buscar los clientes para este tipo de rosado y encontró en Alemania, en EEUU y en Francia. Lo que viene ocurriendo desde 2016 es que a finales de primavera ya estamos sin rosado en la bodega”. Todo un éxito.

Este rosado es un vino muy gastronómico, perfecto para una comida casual, para un aperitivo, y para comidas más contundentes. Elaborado a base de Temprnaillo y Garmacha; son dos variedades que casan muy bien y la garnacha aporta más frescura y acidez y la Tempranillo , potencia y estructura.

Artículos Relacionados

El plan perfecto para hacer en Madrid: La Esquina del Real

Meson La Orza Toledo

Top